El blog de Niko: La importancia de la autodefensa

Convertirme en un autodefensor, sea lo que sea que eso signifique, nunca fue parte del plan. No me desperté un mañana y decidí que iba a apasionarme por los derechos que tengo versus los derechos de que tiene una persona que no tiene una discapacidad. Supongo que viene de ser tan diferente a las personas que me rodean. Después de un tiempo, te cansas de explicar qué necesitas y te empiezas a preguntar por qué el mundo excluye tu presencia, y te enfrentas a dos opciones: o aceptas las cosas como son, o empiezas a luchar por hacer que se escuche y entienda tu experiencia, para que el punto de equilibrio se mueva para incluirte.

En realidad, todo empezó cuando era un niño pequeño y estaba yendo a mucha terapia. No podía entender qué tanto andaba mal conmigo que hacía que necesitara tantas intervenciones. Me sentía decepcionado y bueno para nada como persona. ¡Todo antes de cumplir 10 años! Luego terminé en un programa donde le llevaba tres años al resto de los niños y lo peor de todo es que el personal me trataba como si fuera más tonto de lo que era. No digo que fueran crueles o abusivos, pero cuando se trata de las personas con autismo que no tienen comunicación verbal o tienen poca comunicación verbal, los llamados expertos no entendían mucho.

Por un lado, veo el mundo de forma muy diferente a como lo hace una persona neurotípica (NT), pero no es un déficit o una falta de perspectiva. En cambio, tengo que sortear todos los canales sensoriales que la mayoría de las personas no notan y enfocar mi atención en lo que el maestro, gerente, padre o madre considera importante. Debería verme de cierta forma y actuar como si pudiera funcionar en el mundo NT. Necesito trabajar el doble que otras personas para lograr las tareas más básicas y trabajar en ser la persona menos autista posible.

Supongo que llegó un momento en el que me di cuenta de que no importaba lo que hiciera, siempre sería autista, y que necesitaba aceptarme a mí mismo para poder esperar que otros me aceptaran. El cambio ocurrió más o menos al mismo tiempo que cuando aprendí a usar un tablero de palabras y por fin fui capaz de explicarles mi perspectiva a las personas que me rodean. Contar con su sincero interés y ver cómo cambiaban la forma en que me trataron tuvo un gran impacto en mí. Por primera vez, me escucharon y valoraron por ser exactamente quien debería ser.

La autodefensa se convirtió en un modo de vida para mí y me siento afortunado de que haya personas interesadas en lo que pienso y siento. Se podrían preguntar por qué siento tanta urgencia en compartir todo esto: quiero hacer cambios en las vidas de las personas con discapacidades para que la siguiente generación de personas autistas tenga más espacio en el mundo del que yo tengo y que puedan ser aceptadas por quienes son. Quiero que haya una mejor comprensión de nuestras necesidades y talentos, en lugar de lo que le costamos a la sociedad.

Invito a mis compañeros a que compartan cómo son sus vidas como personas jóvenes discapacitadas. Cantemos nuestras melodías en armonía mientras nuestros aliados tararean el coro. Hagamos crecer el movimiento de autodefensa para convertirlo en la fuerza detrás de nuestras experiencias compartidas como personas con capacidades diferentes.

Lean la publicación entera del blog en el sitio web de la OCDD en www.ocdd.org/nikos-blog


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